Fuerza Zeta Radio
¿Es usted una persona feliz?
“Gracias a la libertad de expresión, hoy ya es posible decir que un gobernante es un inútil sin que nos pase nada. Al gobernante, tampoco”.
_____________Jaume Perich
EDITORIAL
Lo del honor y otras divisas
Decía Howard Zinn, que la desobediencia civil no es nuestro problema. Nuestro problema es la obediencia civil.
Bueno, ya saben aquello de que siempre hay una primera vez para todo, y, antes que nada, queremos agradecerles su compañía y participación en esta su casa; Fuerza Zeta Radio.
¿Y por qué una nueva forma de informar y comunicar? ¡Buena pregunta! A decir verdad, era más que necesario, y si me apuran, imprescindible. La información llega cuando llega, llega como llega, llega de donde llega y llega a donde llega.
Y algo había que hacer. Así que no es de recibo estar sometidos a la intencionalidad de otros y era obligado disponer de otro estilo informativo que como mínimo, fuera transparente, real, veraz, libre, sin condicionantes políticos y, por supuesto, sin subvenciones. Algo diametralmente opuesto a lo que está ocurriendo hoy.
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OPINIÓN
Así como se lo digo. Y si me dan un momento se lo desarrollo.
Antiguamente, en los buenos viejos tiempos, tu ponías a un chaval de 18 años de Soria, un decir, en una alejada garita en mitad de ninguna parte con un CETME y cuarenta cartuchos, y allí no se acercaba nadie que no debiera acercarse.
Porque era de general conocimiento que, tras darte el alto tres veces y pedirte el santo y seña, si no contestabas correctamente, el chaval de Soria te podía meter una ensalada de tiros del 7,62, que no es cualquiera cosa, y aquel proceder estaría plenamente justificado social y judicialmente.
Porque allí había mucho más que un chaval de Soria. Ya que ese chaval de Soria, con su mili obligatoria, sus trinchas y su armamento anticuado, era el representante del estado español, y por lo tanto del pueblo español en aquel momento y circunstancia concreta.
Había dignidad.
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Cada verano asistimos, con una mezcla de impotencia y resignación, al mismo espectáculo: miles de hectáreas de monte reducidas a cenizas mientras las administraciones prometen nuevas estrategias que rara vez afrontan el verdadero problema. En nombre de un ecologismo cada vez más rígido, se han ido limitando muchas labores tradicionales de limpieza y mantenimiento de los montes por considerar que alteran el equilibrio de la flora y la fauna. Sin embargo, la naturaleza no puede entenderse desde una visión exclusivamente contemplativa. Los montes necesitan gestión, prevención y cuidado constante, igual que un jardín requiere poda o un cultivo necesita ser atendido.
Durante generaciones, el medio rural supo convivir con el entorno mediante desbroces, aprovechamientos forestales, pastoreo y retirada de biomasa, actividades que hoy son vistas con excesiva frecuencia como una amenaza en lugar de como una herramienta de conservación. Mientras tanto, el combustible vegetal se acumula año tras año, convirtiendo cualquier chispa en una catástrofe de dimensiones difíciles de controlar.
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