El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, debe la comida de dos días a más de un centenar de guardias civiles de Tráfico de Gran Canaria desplegados para el dispositivo del Papa en dicha ciudad. Se trata de la comida de los días 10 y 11 de junio. El colectivo está que trina, ya que no da crédito a que hayan pasado dos meses y sigan sin recibir el dinero que tuvieron que adelantar de su bolsillo.
«Estos agentes hicieron su trabajo, realizando jornadas de 16 y 14 horas. Sin embargo, la administración sigue sin cumplir con ellos, pese a tratarse de una cantidad mísera», denuncia en OKDIARIO la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), la mayoritaria, poniendo pie en pared ante este «despropósito».
Y aquí no queda el tema. Encima, Tráfico les ha comunicado que la comida de uno de esos dos días no se la van a pagar porque hicieron un descanso de dos horas, según declara a este diario Juan Couce, responsable de la AUGC en Canarias, indicando que ese descanso precisamente fue para comer, por lo que no se sustenta dicho argumento.
La cifra adeudada asciende en su conjunto a 2.800 euros. Son tan sólo 28 euros por guardia civil, 14 euros por cada día. Sin embargo, Tráfico pretende zafarse del pago de uno de ellos, según informa la AUGC.
