A los cientos de niños y adolescentes marroquíes que se agolpan en los centros de atención de Ceuta, después de cruzar la frontera para escapar de su país, les espera con toda probabilidad un futuro lejos de su casa. En los últimos diez años con estadísticas ninguno de los casi 15.000 menores marroquíes no acompañados que ha entrado a España ha sido repatriado.
Marruecos no ha reagrupado con su familia a ningún menor no acompañado en los últimos diez años, según las estadísticas recogidas en las memorias anuales de la Fiscalía General del Estado. A pesar de ser el país con mayor número de entradas irregulares de niños y adolescentes, el vecino del sur no ha facilitado el regreso de ninguno a su casa. Una situación que no deja lugar a dudas sobre el futuro de los cientos de menores que formaron parte de la avalancha de 72.000 inmigrantes que irrumpieron en Ceuta por el Espigón del Tarajal. Formarán parte del reparto entre comunidades autónomas, las responsables de su tutela, una situación que ya ha levantado polémica entre partidos. Según la estimación provisional de las autoridades de Ceuta son 1.200, mientras que su capacidad de acogida es de tan sólo 29.
